Control de agua potable: que debemos hacer con el agua

El agua y su disponibilidad, es uno de los temas que hoy más preocupa al mundo entero. Cómo parte de los efectos negativos de la contaminación ambiental, la biodisponibilidad del agua es ya un problema. La utilización y la gestión de este valioso recurso en temas de seguridad alimentaria, es todo un desafío.

Cuando hablamos del área alimentaria, e incluyendo la rentabilidad que cómo todo negocio debe tener, el uso racional del agua potable puede ser definitorio. Por otra parte, también es necesario ser preciso con el concepto de “calidad de agua”, especialmente en seguridad alimentaria. Si pensamos en una industria, por ejemplo, requerimos agua para limpieza de alimentos, para el proceso que elabora un alimento final, agua para el saneamiento de la infraestructura, entre otros. Claramente, para cada uno de estos usos el tipo de agua que requerimos es distinto.

En este artículo, abordaremos los dos aspectos: cómo optimizar el uso de agua potable y como racionalizar el uso de acuerdo al fin.

Cómo optimizar un uso racional del agua potable

El agua es imprescindible para la seguridad alimentaria y nutricional, ya sea desde una escala doméstica hasta la industrial. Veremos algunas estrategias, orientadas según los distintos escenarios.

  • Generar una “cultura del agua”. ¿Qué significa esto? Promover en todos los niveles de la organización, un concepto de responsabilidad acerca de un uso racional del agua. Todos y absolutamente todos, somos responsables y podemos hacer cosas para cuidar el agua. Como consecuencia a un espíritu crítico, debemos preguntarnos cuando necesitamos realmente agua potable y cuando no.
  • Agua versus energía. En el caso de las industrias, el agua está íntimamente ligada a la generación de energía. En seguridad alimentaria, a su vez, los procesos de limpieza y desinfección suelen requerir agua potable, o en su defecto, procesos que aseguren la eliminación de microorganismos. Si pensamos, por ejemplo, en sistemas de control de temperatura, como la pasteurización, el consumo de agua puede ser muy importante. El diseño de dichos procesos, la maquinaria involucrada, la disposición de las mismas, entre otras, deben formar parte de nuestras prioridades. “Lograr el mismo resultado con el menor consumo de agua potable”, podría ser un buen eslogan.

Agua potable en la industria alimentaria

El agua potable, y en cualquier proceso de elaboración de alimentos es fundamental. Los procesos de limpieza y de higiene, deben hacerse con agua libre de una cantidad significativa de microrganismos. También es importante, el control de ciertos parámetros, como lo son la acidez y la salinidad.

En un marco, en el que el agua es una de las principales materias primas, como lo es en la industria alimentaria, el control de la calidad de dicha agua es absolutamente necesario. Independientemente, de que el agua sea tomada de la red y que esta “garantice” la inocuidad para el ser humano, en seguridad alimentaria debemos incluir nuestros propios controles.

control de agua

Algunos de dichos controles son los siguientes:

  • Salinidad: Un alto contenido salino puede dejar un efecto residual, que ante ciertas circunstancias puede causar trastornos en la salud. También puede generar dificultades ingenieriles o técnicas, si pensamos, por ejemplo, en las incrustaciones del equipamiento.
  • pH:El control de acidez o basicidad, es absolutamente necesario. Los procesos de potabilización, y si bien se orientan hacia un pH neutro, pueden llevar a valor ácidos o básicos.
  • Cloro libre:El control más rápido y eficaz para determinar la potencial carga microbiana en el agua, dentro de un nivel adecuado de cloro, nos aseguramos que no hay contaminación microbiona.
  • Control de microrganismos. Hay muchos tipos de controles, pero los más usados y requeridos en seguridad alimentaria, y en lo que respecta a agua, encontramos los de Escherichia E-coli. Dependiendo del tipo de alimento involucrado, así como el tipo de consumidor, estará sobre la mesa, la sensibilidad y repetitividad de los métodos de ensayos.
  • Propiedades organolépticas: verificar el buen olor, sabor y aspecto del agua es un último control que debemos hacer.

Tanto un uso racional como asegurador de calidad, el control del agua potable, es responsabilidad de todos quienes estamos involucrados en seguridad alimentaria.


¿Quieres tener un Sistema de Seguridad Alimentaria cómodo, fácil y actual?
Suscribete al Blog y te mantendrás informado de la mejor herramienta para conseguirlo.


He leído y acepto la política de privacidad

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Translate »